Mi querido lector, que Dios nuestro Padre y Jesucristo nuestro Salvador derramen su gracia y su paz sobre ti:
Quiero hacerte, si me lo permites, unas preguntas muy personales: ¿estás teniendo problemas?, ¿sientes que tu vida es un sin sentido?, ¿te sientes cansado, agobiado?, ¿buscas y no hallas descanso?, ¿hay un vacío en ti que no logras llenar de modo alguno?...
Bien, solo puedo decirte que en su día, un servidor, también anduvo con ello, pero hoy, y por la gracia de Dios, todo ello ha pasado a formar parte de una vida anterior, ya crucificada con Cristo, y hoy, la nueva vida ya nada tiene que ver con la anterior.
No debes de olvidar, ni lo dudes, que es el Señor Jesucristo quien hoy mismo te dice:
Mat. 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Es imposible que yo logre convencerte, si no lo hacen estas palabras del Señor. Y se muy bien, porque a mi también me sucedió, que quizás tu mayor impedimento para creer en la Palabra del Señor lo sea un mal ejemplo que en su día alguien que decía o dice ser de él, te dio. No lo se.
Mi consejo, y con todo el amor que soy capaz de manifestarte hoy, un amor verdadero, que no busca nada a cambio, sino que por la gracia de Dios solo quiere ofrecerte, por su gracia, lo que un día de Él recibió, con ese amor que es el amor de Cristo mismo, te digo: El Señor Jesús es quien te está llamando, Él es quien cada día te está reclamando, es esa voz muda que bien sabes que te habla desde tu interior, y Él, y te lo puedo asegurar porque hablo a tal cual en mi vida sucedió, Él, es fiel a sus promesas, y hoy te quiero compartir la mayor de ellas, tan grande, que la dio a conocer el Padre, la manifestó el Hijo, y la confirmó el Espíritu Santo mismo:
El Padre:
Jer. 31:31 El Señor afirma: “Vendrá un día en que haré una nueva alianza con Israel y con Judá. 32 Esta alianza no será como la que hice con sus antepasados, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto; porque ellos quebrantaron mi alianza, a pesar de que yo era su dueño. Yo, el Señor, lo afirmo. 33 Esta será la alianza que haré con Israel en aquel tiempo: Pondré mi ley en su corazón y la escribiré en su mente. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Yo, el Señor, lo afirmo.
Ez 36:24 Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. 25 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. 26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.
El Hijo:
Jn. 6:63 El espíritu es el que da vida; lo carnal no sirve para nada. Y las cosas que yo os he dicho son espíritu y vida.
Jn. 16:12 “Tengo mucho más que deciros, pero en este momento sería demasiado para vosotros. 13 Cuando venga el Espíritu de la verdad, él os guiará a toda verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que dirá todo lo que oiga, y os hará saber las cosas que van a suceder. 14 Él mostrará mi gloria, porque recibirá de lo que es mío y os lo dará a conocer a vosotros. 15 Todo lo que el Padre tiene, es mío también; por eso dije que el Espíritu recibirá de lo que es mío y os lo dará a conocer a vosotros.
El Espíritu Santo por medio del apóstol Juan:
1Jn. 2:27 Pero vosotros tenéis el Espíritu Santo con el que Jesucristo os ha consagrado, y no necesitáis que nadie os enseñe, porque el Espíritu que él os ha dado os instruye acerca de todas las cosas, y sus enseñanzas son verdad y no mentira. Permaned unidos a Cristo, conforme a lo que el Espíritu os ha enseñado.
Si lees con atención, verás que el Padre lo prometió, el Hijo lo manifestó, y el Espíritu Santo lo ha confirmado y dejado en claro que todo quien cree en Cristo, en su Palabra, recibe el Espíritu Santo prometido desde los tiempos antiguos.
No temas, si me lees de vez en cuando, y a Dios pongo por testigo, te puedo asegurar que todo cuanto hoy soy, y digo, todo ha sido y es conforme a la promesa de Dios. Pero de modo alguno te fijes en un servidor, ni mucho menos, simplemente atiende Su Palabra, cree en ella, anda a tal cual de Él entiendas, y... recuerda que te dice el Señor ahora mismo:
Apoc. 3:20 Mira, yo estoy llamando a la puerta; si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos.
Y esta Palabra es verdadera, no lo dudes. Atiéndela y hallarás el descanso y la paz que tanto deseas. Y tranquilo porque Dios solo te reclama que tengas fe, que creas en su Palabra, que acudas a su Hijo, y sea cual sea tu necesidad, se lo cuentes a tal cual eres, como eres, y considerándolo y sin dudar el mejor amigo que jamás podrás hallar.
Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo sea, desde hoy, tu más preciado tesoro oculto al mundo, pero claramente visible a los ojos de Dios, y a los nuevos tuyos.
Raül Gil
Iglesia de Tavernes








